Este trabajo monográfico sobre Irlanda del Norte es un análisis de las raíces, morfología y planteamiento de la resolución de un conflicto extremadamente complejo, terriblemente violento y dañino para todos los involucrados, y sobre todo un llamamiento apasionado a la comprensión, a la tolerancia y al fin de la violencia.
El análisis de Mari Fitzduff combina un planteamiento estructuralista (que señala las causas pero también la respuesta a nivel institucional) con lo que ella denomina un planteamiento psicocultural, en el que el conflicto y el tratamiento de conflictos se refieren en gran medida a procesos de aprendizaje social y educación, y a la aparición de un ethos de justicia, equidad y sobre todo de tolerancia de la diversidad. Precisamente por esto y porque presenta la experiencia concreta de Irlanda del Norte, resulta relevante y convincente también para otras situaciones de conflicto.