Guinea Ecuatorial es un pequeño estado, compuesto de tres territorios distantes y heterogéneos, hecho que dificulta su gobernabilidad. Pero éste no es el principal de los problemas: la élite política guineana ha adoptado comportamientos de tipo mafioso; el robo, la prevaricación y el asesinato están a la orden del día. No obstante, hasta el momento, la oposición no ha sido capaz de articular una respuesta firme al régimen. La extraordinaria desestructuración que sufre la sociedad guineana dificulta la coordinación de las distintas fuerzas sociales en un frente común contra la dictadura. El colapso político ha agudizado de forma perniciosa la dependencia de Guinea respecto a la cooperación exterior.