En la última década la sociedad vasca ha experimentado una importante transformación motivada por la evolución de las migraciones internacionales. A partir de 2001 se produce un aumento progresivo de la llegada de inmigrantes de origen extranjero que alcanza su punto más álgido entre los años 2005 y 2009, periodo en el que el volumen de dicho colectivo empadronado aumenta en un 81%, representando en la actualidad el 6,4% de la población total del País Vasco (Ikuspegi, 2010). El rápido crecimiento de la población extranjera en nuestro país desde 1998 hasta hoy, así como la variación en la tipología de las migraciones en los últimos 10 años, han generado marcados cambios estructurales que obligan a pensar en la gestión de sociedades multiculturales, y en el desarrollo de procesos adecuados de integración social y de convivencia.
La participación en el ámbito público, esto es, en los espacios de toma de decisiones que arbitran y modelan los procesos de convivencia, resulta un aspecto fundamental para la integración efectiva de las personas inmigrantes. La participación ciudadana destaca como un factor esencial para el funcionamiento de una sociedad culturalmente diversa y verdaderamente democrática. En este sentido, las asociaciones de inmigrantes pueden actuar como agentes sociales que permitan a sus miembros hacerse oír, proponer y participar en el proceso de elaboración de políticas públicas, bien sobre aspectos relacionados con la inmigración, o sobre otros que afectan a su vida cotidiana y a la sociedad en la que viven. (1) Ha de reconocerse, por tanto, la particular relevancia de las asociaciones de inmigrantes que pueden funcionar como verdaderos canales de participación de estas personas en el sistema político democrático y en la vida pública del país de destino.
Estas asociaciones, aunque se ocupen únicamente de mantener vivo el sentido de pertenencia y de identidad de la cultura de origen, se enfrentan siempre a nuevas reglas, a las instituciones y organizaciones ya presentes en el territorio de destino, desempeñando la importante función de socialización en la esfera de la participación cívico-política que constituye la premisa de cada proceso de integración. De hecho, la agencia colectiva de las personas migrantes adquiere mayor importancia cuando el marco legal del contexto de recepción restringe sus derechos de ciudadanía, en este caso, los derechos políticos. (2) Cuanto más difíciles y restrictivos sean los requisitos de acceso a la ciudadanía, más confinado estará el colectivo migrante a las formas de participación política no convencional de naturaleza colectiva (protestas, huelgas, presión mediática…) (Martienello 2005: 16).
Asociaciones fuertes y bien estructuradas representarían instrumentos importantes para reforzar el capital social (3) del grupo y de los individuos que lo constituyen, favoreciendo en última instancia la participación política y su acceso al voto. Aunque el asociacionismo extranjero constituye una práctica habitual en todos los países europeos, tanto en aquellos países receptores de nueva inmigración como en los que cuentan con mayor veteranía, su consistencia y relevancia puede variar, y no en poco, en función de los diferentes contextos nacionales y/o locales. En el caso de España, y particularmente en el País Vasco, la historia del asociacionismo inmigrante es muy reciente y empieza a configurarse a partir del año 2000, cuando se registra el mayor crecimiento de la población extranjera en las provincias vascas.
Hasta la fecha, los estudios empíricos sobre el asociacionismo inmigrante en el País Vasco han sido muy escasos y se han concentrado sobre todo en el análisis cuantitativo del fenómeno. No se ha llegado a reflejar de qué forma las asociaciones están contribuyendo a la participación e integración sociopolítica de las personas inmigrantes en nuestra comunidad autónoma. (4) Se adolece de una falta de conocimiento sobre la incidencia que sus actividades tienen en los diferentes niveles de integración (social, política, laboral, cultural) de la población inmigrante, sobre sus perfiles organizativos y tipologías, sobre las particularidades de sus dinámicas asociativas y sobre sus demandas y necesidades.
Conscientes de esta carencia, el área de Cooperación e Inmigración de Bakeaz inició el pasado año 2009 una línea de investigación que introduce el análisis cualitativo de estos nuevos agentes sociales con el objetivo general de contribuir al diseño de intervenciones, desde el ámbito público y privado, dirigidas a fortalecer el movimiento asociativo inmigrante y a promover su participación pública. Se busca, asimismo, conocer desde el punto de vista de las propias asociaciones, las propuestas de intervención más adecuadas para promover y facilitar su inclusión en el ámbito público y las redes ciudadanas. Un trabajo que nos sitúa, en definitiva, en el contexto de la integración cívico-política de las personas migrantes en la sociedad vasca, superando las más habituales perspectivas de análisis de corte económico o sociocultural.
El proyecto titulado “Caracterización del movimiento asociativo (5) inmigrante de origen extranjero en Vizcaya”, (6) ejecutado en su mayor parte en 2010, da comienzo a esta línea de investigación persiguiendo realizar un análisis cuantitativo y cualitativo de la realidad asociativa inmigrante en Vizcaya. (7)
En la actualidad, este estudio se ha ampliado a las provincias de Guipúzcoa y Álava, (8) lo que permitirá contar a su término con una panorámica global del tejido asociativo inmigrante de origen extranjero en la CAV en su conjunto. (9)
Estos proyectos de investigación utilizan dos enfoques metodológicos diferenciados: uno de carácter cuantitativo, que permite conocer el conjunto de asociaciones de inmigrantes existentes y activas en cada una de las provincias consideradas, así como la elaboración de un censo actualizado de estas asociaciones; y otro cualitativo, que facilita indagar sobre sus características, pautas organizativas y de trabajo en red, necesidades y demandas expresadas para su adecuado funcionamiento, su participación en el ámbito público y sus propuestas de mejora a este respecto. Hasta la fecha, sólo han sido publicados los resultados referidos a la investigación realizada en la provincia vizcaína. (10)
El análisis de las asociaciones de personas inmigrantes en Vizcaya, se ha realizado teniendo en cuenta el contexto específico de las migraciones en la provincia y tomando como referencia a las 85 asociaciones de inmigrantes identificadas durante la fase cuantitativa del proyecto. (11) Los resultados revelan que la gran mayoría de las asociaciones se ubican en la comarca de Gran Bilbao (82,35%) y dentro de ésta, es el municipio de Bilbao el que absorbe el mayor volumen (63,53%), seguido de municipios como Getxo, Basauri y Barakaldo con 9,41%, 3,53% y 2,35%, respectivamente. Le sigue en importancia, considerando igualmente su porcentaje asociativo, la comarca del Duranguesado, con un 9,41%, que destaca a su vez por agrupar asociaciones que están integradas sobre todo por personas procedentes de África Sub-Sahariana.
De hecho, es la población africana la que presenta mayor iniciativa asociativa entre el conjunto de asociaciones estudiadas, superando incluso en densidad asociativa a los colectivos latinoamericano y comunitario. En este sentido, los datos permiten observar una distribución por grupos geográficos en la que las asociaciones compuestas por personas de origen africano representan el 41,18% y las formadas por población latinoamericana el 23,53%, a las que se suman otras, catalogadas como mixtas (32,94%) que agrupan a personas de distintos orígenes y en las que también los colectivos africano y latinoamericano ocupan los primeros puestos.
El 65,85% de las asociaciones cuenta con una corta andadura asociativa, y fueron constituidas entre los años 2005 y 2009, período de mayor crecimiento de población extranjera. En función de su ámbito prioritario de actuación prevalecen dos tipos de organizaciones, aquellas que desarrollan en mayor medida acciones de carácter socio-cultural (72,94%), y aquellas que trabajan en temas relacionados con la inmigración (43,53%). Un alto porcentaje de las mismas dirige sus actividades a la sociedad en general (71,76%), buscando llegar tanto a personas inmigrantes como autóctonas, dado que buscan contribuir a la creación de un marco de convivencia entre distintas culturas. Con respecto al alcance geográfico de sus intervenciones, cabe destacar que sólo el 16,47% de las asociaciones analizadas ha ampliado su ámbito de acción a sus países y/o zonas geográficas de origen.
Los resultados de carácter cualitativo, obtenidos a través de la realización de veinte entrevistas en profundidad a asociaciones de inmigrantes, han permitido observar que entre las principales características organizativas de estas asociaciones se encuentran: la escasa participación activa de sus miembros, lo cual supone un reto al que se enfrentan continuamente; la propia situación vital del colectivo inmigrante; los conflictos de liderazgo y de gestión asociativa; y la escasa disponibilidad de recursos. De hecho, a pesar de que algunas asociaciones comienzan a acceder a subvenciones públicas para garantizar su financiación económica, experimentan dificultades comunes en su gestión, tales como, el alto nivel de exigencia burocrático-administrativa, el bajo nivel formativo y la falta de experiencia técnica de sus miembros, y los amplios plazos de resolución de estas subvenciones, en el caso de algunas administraciones públicas. La opinión mayoritaria de estas organizaciones es que las instituciones públicas deberían comprometerse más activamente en su fortalecimiento.
Por lo general, las asociaciones estudiadas se muestran abiertas al contacto y a la colaboración con otras organizaciones, bien sean de inmigrantes o de otros grupos heterogéneos favoreciendo el trabajo en red. Dicha predisposición tiende a mostrarse, generalmente, hacia aquellas asociaciones que comparten elementos culturales comunes o cierta proximidad geográfica. Las actividades de tipo cultural y/o de prestación de servicios son las que más facilitan la colaboración de las asociaciones, si bien hasta el momento, las redes organizativas activas en el ámbito de la inmigración no han conseguido conciliar al tejido asociativo inmigrante alrededor de unas directrices políticas comunes con el fin de hacer presión e incidencia política sobre cuestiones derivadas del fenómeno migratorio.
Por último, y en relación con su participación en el ámbito público, hay que señalar que su presencia y participación efectiva es muy limitada, entre otras razones, porque la mayoría de instituciones locales no establecen canales de participación específicos sobre migraciones. Esto se traduce, en definitiva, en que el grado de participación e integración de las asociaciones en el ámbito público es aún bajo. Por otra parte, los resultados obtenidos también invitan a pensar que hasta la fecha no se ha configurado un movimiento asociativo inmigrante que represente a este colectivo. Entre las propuestas que sugieren las propias asociaciones de inmigrantes a este respecto, y que dirigen a las administraciones públicas, destacan las siguientes: a) crear canales formales de participación ciudadana en torno al tema migratorio que garanticen una escucha activa, por parte de las instituciones, de las demandas y propuestas planteadas por las asociaciones de migrantes; b) adaptar, en la medida de lo posible, los horarios de reunión y encuentro entre instituciones públicas y asociaciones de inmigrantes a las posibilidades reales de estas últimas, teniendo en cuenta la situación vital de una gran parte de sus miembros; c) contribuir en mayor medida al fortalecimiento de las asociaciones y facilitar el acceso a locales que puedan ser utilizados como sede estable, aumentar la partida presupuestaria para la contratación de personal y reforzar el trabajo de asesoramiento y formación técnica que otras organizaciones ofrecen a las asociaciones de inmigrantes; y d) crear la figura de técnico de inmigración allí donde no exista, con la función de promover el acercamiento y diálogo entre la institución y las asociaciones.
Bilbiografía
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Maria Giulia Di Carlo y Sara Maza son investigadoras y colaboradoras de Bakeaz.
© Maria Giulia Di Carlo y Sara Maza, 2011; © Bakeaz, 2011.
Publicado en «Anuario de la inmigración en el País Vasco 2010», Gorka Moreno Márquez y Xabier Aierdi Urraza (coords.), Ikuspegiak-Observatorio Vasco de Inmigración, 163-168.
Notas
(2) El caso español es un buen ejemplo de las limitaciones que la Ley de Extranjería 8/2000 impone a la participación política del colectivo puesto que está condicionada a la adquisición de la nacionalidad española, a excepción de la participación política a nivel local en cuyo caso, podrán ejercer el derecho de sufragio activo y pasivo aquellas personas que hayan residido legalmente un mínimo de 5 años y que procedan de países con los que el gobierno español haya firmado un convenio de reciprocidad.
(3) La noción de capital social que orienta este trabajo se basa en el enfoque aportado por Fenemma and Tillie (2001) quienes distinguen entre: (a) capital social étnico, que se refiere a los vínculos que se establecen a nivel interno de las asociaciones y entre asociaciones de migrantes y (b) capital social no étnico, que se refiere a las conexiones externas de las asociaciones con otras organizaciones y grupos heterogéneos. Hay estudios que confirman la relación entre participación política y capital social del colectivo migrante y sus asociaciones (Fenemma and Tillie, 2001; Berger, Galonska y Koopmans, 2004; Tillie and Slijper, 2006; Beja y Malheiros 2006; Lelieveldt, Dekker, Volker y Torenvlied, 2009).
(4) Como referente más reciente en la temática de la participación política de la población migrante en el País Vasco, destaca: C. Hierro Esnarriaga (2008): Manual de prácticas participativas: asociaciones de personas inmigrantes, Dirección de Participación Ciudadana y Dirección de Inmigración, Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco. Además, merece la pensa señalarse: Negociado de Inmigración del Ayuntamiento de Bilbao (2007): “Análisis de entidades sociales: asociaciones de inmigrantes, asociaciones de apoyo a inmigrantes, entidades que trabajan en el ámbito de la exclusión social y sindicatos”. http://www.bilbao.net/castella/accion_social/publicaciones/ immigracion_ii/3a.pdf Para conocer otros estudios sobre la participación e integración cívico-política de la población inmigrante y sus asociaciones a nivel estatal, se recomienda consultar los trabajos realizados en el marco de los siguientes proyectos de investigación: CAPSOCINMIG «Democracia multicultural y capital social de los inmigrantes en España» (http://www.um.es/capsocinmig) y LOCALMULTIDEM «Multicultural Democracy and Immigrants Social Capital in Europe: Participation, Organisational Networks, and Public Policies at the Local Level» (http://www.um.es/ localmultidem).
(5) Con el objeto de clarificar cuáles de entre la pluralidad de organizaciones que existen debían ser consideradas en el estudio, se decidió elaborar una definición operativa que acotara como asociación de inmigrantes a «aquella en la que la mitad de sus miembros, o bien la mitad de la Junta Directiva, son personas inmigrantes de origen extranjero (incluidas las personas comunitarias)».
(6) El equipo de trabajo estuvo conformado por Maria Giulia Di Carlo como investigadora principal, Amaia Unzueta como Directora Científica y Sara Maza como responsable de la coordinación técnica del proyecto de investigación.
(7) Dicho estudio contó con el apoyo de la Dirección de Igualdad y Derechos Ciudadanos de la Diputación Foral de Vizcaya y de la Dirección de Inmigración del Gobierno Vasco, así como con la colaboración de la Coordinadora de ONG de Euskadi de Apoyo a Inmigrantes-Harresiak Apurtuz. Contó, además, con la colaboración y el apoyo del Observatorio Vasco de Inmigración Ikuspegi, personal técnico de distintas instituciones públicas, la Agencia para las Asociaciones y el Voluntariado, Bolunta, asociaciones de apoyo a inmigrantes y la participación de las propias asociaciones ubicadas en Vizcaya.
(8) El equipo de trabajo está conformado por Maria Giulia Di Carlo y María Ruiz Aranguren como investigadoras y Sara Maza como Directora Científica y responsable de la coordinación técnica del proyecto de investigación.
(9) Esta ampliación de la investigación a Álava y Guipúzcoa, está financiada por la Dirección de Inmigración del Gobierno Vasco.
(10) Se puede encontrar el informe final de este estudio en: http://www.bakeaz.org/es/novedades/presentacion-del-estudio-diagnostico-sobre-las-asociaciones-de-inmigrantes-de-or/
(11) Fueron identificadas un total de noventa y ocho asociaciones, de las cuales ochenta y cinco figuran en el Registro de Asociaciones de Vizcaya, y trece, no constan en ningún registro oficial. Estas últimas se catalogaron como grupos informales, dado que no se encuentran constituidas formalmente como asociación, aunque, de facto, funcionen como tales.